viernes, 5 de junio de 2009

Aprendiendo de GM

General Motors pasó de ser una compañía modelo en los Estados Unidos para transformarse en un gigante lento e ineficiente que dejó de leer las necesidades del mercado, o no tuvo la agilidad suficiente para adaptarse a él. Al igual que un oso enfermo, GM poco a poco se hacía más débil, y no pudo aguantar el invierno.


Al seleccionar empresas para invertir, es bueno tomar en cuenta las lecciones que podemos aprender de GM, en donde ser el líder en ventas de una industria con pocos jugadores no es en ningún caso garantía de valor para el accionista.



Entre los factores a evitar en estas grandes empresas están:



- Sindicatos fuertes: El ser empresas gigantes en sectores oligopolísticos lleva a las empresas a obtener buenas ganancias. Especialmente durante épocas de bonanza, los sindicatos tienen munición suficiente para hacer presión a la empresa para exigir nuevas reivindicaciones. Una dirección débil tiende a ceder excesivas prebendas hipotecando la viabilidad a largo plazo de la empresa, al hacerla menos competitiva, menos flexible y más vulnerable en tiempos de recesión.


- Muchas divisiones: Los grandes conglomerados tienden a ser monstruos de 1000 cabezas, cada una queriendo ir hacia un lado. En este tipo de empresas la dirección central tiene un poder mínimo o nulo. Ser el CEO o el CFO de la empresa sólo te da un buen sueldo, invitaciones a eventos y conferencias, y un cierto estatus social. Sin embargo, dentro de tu empresa no pintas nada, eres un esclavo de esas 1000 cabezas que si osas desafiar te engullen sin piedad.


- Oligopolios en peligro: Empresas en industrias oligopoísticas tienden a dormirse en sus laureles. Su posición dominante les lleva a descuidar lo que las hace competitivas, y nuevos competidores irrumpen en su industria. Esto lleva a los márgenes de la industria a reducirse, dando un golpe especialmente duro a los grandes establecidos, que si no logran reajustar sus costes ponen en peligro la viabilidad a largo plazo de la empresa.



Cuidémonos pues de aprender de GM, en la actualidad no existen "íconos" que no puedan caer (bueno, en el sector financiero si), ni industrias impenetrables. Busquemos con cuidado esos síntomas de esclerosis en las empresas, o de fisuras en las industrias, descubrirlas a tiempo nos puede salvar de un buen golpe en nuestra cartera.










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3 comentarios:

Roberto dijo...

buen post

Fernando Brotóns dijo...

Pensaban en que como gigante industrial el riesgo que supondría su caída en el sistema se impediría la quiebra y que se daría continuidad a su ineficiencia. Ahora vemos para que han servido las posiciones de presión durante decadas de los sindicatos.

Pensamientos Neoliberales dijo...

Cierto Fernando, tengo un amigo que compró GM precisamente pensando lo que tu comentas. Tarde o temprano el mercado siempre se impone, los ineficientes quiebran para dar paso a los más eficientes.